domingo, 1 de julio de 2007

Bienvenid@s

Este weblog se abre con el propósito de prestar un espacio para aportar opiniones relacionadas al contexto educativo.

2 comentarios:

Rafael Zambrano dijo...

En el ámbito educativo, la enorme variedad de recursos que las nuevas tecnologías de la comunicación y la información (NTIC) aportan, crea la necesidad de diseñar estrategias que ayuden a mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje, haciéndolo más activo, enriquecedor e inspirador de nuevo conocimiento. Desde esta óptica se requiere, por lo tanto, un acercamiento del docente a esas innovaciones tecnológicas, asumiendo posiciones de vanguardia que eviten su desplazamiento, no por las nuevas tecnologías sino por la obsolescencia en el manejo de ésta.
Marqués (2000), señala que la rapidez con que se genera y se propaga la información en la actualidad requiere de métodos, técnicas y recursos adecuados para poder adueñarse de ella y construir conocimiento. En ese sentido, el desarrollo de habilidades en la utilización de medios informáticos que ayuden y soporten el proceso de enseñanza-aprendizaje, se hace prioritario para quienes cumplen funciones docentes pues se trata de manejar herramientas que van a facilitar el acceso a la información, a la adquisición de conocimiento y además van a contribuir a la optimización del desempeño en la práctica pedagógica.
No obstante lo señalado, hay razones suficientes para afirmar que el acceso al uso de las NTIC y a las bondades que ellas sugieren para el hecho educativo, aun permanecen fuera del alcance de gran parte de los docentes. Según fuentes del Instituto Internacional de Planeación Educativa, citadas por Ibarra (2007), en América Latina el acceso de los docentes al uso de las tecnologías es lento y tardío lo que indica la necesidad de emprender un proceso de alfabetización virtual entre los educadores.
En tal sentido, el Estado venezolano en los últimos años ha venido estimulando y promocionando el uso de las nuevas tecnologías a través de políticas que, en consonancia con lo establecido en el artículo 110 de la Constitución Nacional de 1999, intentan disminuir la brecha digital y mejorar la “cultura tecnológica” en el país. Así, en el Decreto 825 del 10 de Mayo 2000, se declara el acceso y el uso de Internet como prioritario para el desarrollo cultural, económico, social y político de la República y el deber de la instrucción pública de impartir conocimientos acerca de Internet.
En ese mismo orden, en el Plan Estratégico de Tecnologías de la Información y Comunicación en el Sector Educativo Nacional 2002-2007 (PETICSEN 2002), se plantea la elaboración de un plan de estudios que describa el perfil de un profesional de la educación ajustado a los cambios generados por las nuevas tecnologías, asegurando que tengan realmente acceso a ellas, las utilicen y se las apropien para hacer prácticas didácticas eficaces y desarrollen competencias que generen innovaciones pedagógicas para transformar la práctica escolar mediante la incorporación de nuevas tecnologías y además desarrollen actitudes para la reflexión critica en su uso y aplicación.
Sin embargo, a pesar del compromiso asumido y el impulso dado por el Estado para aminorar la brecha digital-tecnológica, todavía se está lejos de alcanzar los resultados esperados y es evidente que, al menos en el contexto educativo, todavía hay grandes limitaciones de acceso a las nuevas tecnologías, además de una alta reticencia por parte de los educadores a incorporarlas en la práctica de aula. Según Urribarrí (2005), hay situaciones extremas en algunas instituciones que, aun teniendo los equipos de informática, los docentes no hacen uso de ellos. Se desconocen las causas de esta situación pero pudiera presumirse que se debe, entre otros aspectos, a la falta de educadores formados para darles un uso apropiado.

Anónimo dijo...

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